Anécdota del Mes


Un viernes a las 8 pm, al término de la cena un pequeño de 4 años terminó de cenar y se fue solito a jugar con sus cochecitos, unos bien padres, super "vintage" con toda la carrocería metálica. Una de las piezas estaba floja, así que se podían desprender con facilidad las rueditas, y el niño, motivado por la curiosidad que caracteriza a esta etapa de l vida, y a que no había un adulto presenciando su juego, decidió probar las rueditas metálicas, pero al ser sorprendido por su madre y por temor a ser regañado, decidió intentar tragarlo... Pero no contaba que el drama iba apenas empezando, ya que lo que inició como un juego, se convirtió en una urgencia endoscópica, ya que el cuerpo extraño no salía, generaba babeo, mucho dolor y sensación de ahogo. La mamá, sin dudarlo ni un momento corrió con su pequeño a urgencias, donde se corroboró que la dichosa llantita estaba atorada en el esófago, y que sólo la podríamos alcanzar realizando una endoscopia. Por lo que ni bien habían pasado 8 horas desde que el infierno empezó, que ya estaba en sala de endoscopia, donde afortunadamente se logró la extracción del cuerpo extraño sin más lesiones que una pequeña herida en su esófago, y un buen regaño de sus padres.

Se les explicó que la naturaleza de los niños de esta edad los pone en riesgo de ingesta de cuerpos extraños, y que básicamente, lo que debíamos hacer, era prevenir estos accidentes, comprando juguetes apropiados para cada edad, sin piezas pequeñas que puedan tragarse, o sea, el regaño migró hacia los papás...


"Los menores de 5 años son los que más riesgo tienen"